Unatöi

Unatöi
Amanecer en Unatöi

miércoles, 27 de julio de 2016

¡La Costa Verde!

Cuando mi papá nos decía que íbamos a la playa el Domingo era toda una emoción y organización durante toda la semana. Recuerdo que mi madre ponía nuestra ropa a mano y armaba "el bolsito" que cargaba desde los protectores hasta el juego de carta para no aburrirnos. La primera playa que conocí fue en Vargas, por el lado de "La Costa" mi papá la bautizó como "playa las piedritas", se que quedaba mucho después de Macuto pero no se exactamente cuanto. Luego de la tragedia en el año 1999 no bajamos más a "las piedritas" y así pasaron los años y más nunca fui.

A inicios del año 2015 participé en el primer Destino Foto Arte de dicho año de mi Escuela FotoArte, me inscribí porque estaba planificado para ir a fotear "La Costa Verde", por fin iba a volver a mi "playa las piedritas" y aunque estaba cual muchachita con juguete nuevo no pude definir cuál era la playa.

Costa de Vargas
Costa de Vargas

En vez de frustrarme decidí abrir bien mis ojos y dejar que ese verde maravilloso inundara mi vista, llegamos a la posada Siete Mares, el nombre se debe a que posee siete playas identificadas cada una con una estatua en una posición distinta. Al llegar a la entrada se tiene que atravesar una porción de bosque antes de llegar a las cabañas y la playa. Conocimos a los amables dueños que nos explicaron que tienen una investigación sobre las especies de aves que habitan en el bosque dentro de los linderos de la Posada. Con este preámbulo nos dispusimos a caminar esas siete bahías, una al ladito de la otra, mientras cada quien hacía fotos según su interés y su ojo. 

Ruta de los Siete Mares
Ruta de los Siete Mares

Estaba impresionada de la secuencia de las bahías, sigo investigando sobre el proceso geomorfológico que las formó; en el camino me conseguí muchas porciones de "mica" un mineral que se caracteriza por separarse fácilmente en láminas o escamas muy delgadas y frágiles, que brillan muchísimo (de aquí su nombre) la mica es un componente esencial de las rocas ígneas y sedimentarias. Además de ese mineral, conseguí Cuarzo en su variedad "lechoso" que se caracteriza por ser completamente opaco y sin forma de cristal, esto se debe a que en su proceso de creación no alcanzó la cristalización completa, el cuarzo es de los minerales más resistentes y de mayor abundancia en el planeta, tiene innumerables utilidades entre las que destaca la industria óptica y la industria electrónica de precisión (relojes). También era muy visible la arena bicolor en algunos pedazos de camino y muchísimo verde, era impresionante el verdor.

A pesar de las condiciones meteorológicas, la costa varguense es MUY VERDE
Incrustación de Cuarzo en su variedad "lechoso" en sentido contrario a las láminas de Mica
Arena Bicolor en las costas de Siete Mares

Luego del almuerzo partimos a Caruao, pasando por Todasana y sus fabulosos helados y tortas de frutas, y por La Sabana allí nos detuvimos unos minutos a caminar por el pueblo para llegar hasta su famoso mirador. Al llegar a Caruao nos fuimos derechitos a la playa para ver ya el atardecer.
Lo verde llega al Mar
Mirador de La Sabana

Al día siguiente tempranito nos encaminamos a Chuspa, mientras se organizaba el peñero que nos llevaría a Playa Caribe, caminamos por el pueblo para conocerlo hablar con su gente y fotearla. Zarpamos a Playa Caribe un ricón muy lindo que tiene Chuspa, aunque había gente pudimos quedarnos en una de las esquinas de la berma de playa y disfrutar de la tranquilidad. En Playa Caribe consigues varios kiosquitos que te venden el pescado y sus contornos, también los artesanos con sus creaciones tejidas y también consigues los "campamentos" de pescadores que arman cuando les toca trabajar corrido dos o tres semanas.
Atardecer en Chuspa


Chamitas
Playa Caribe

El varguense de la Costa es muy amable, "jodedor" -como decimos en Venezuela a las personas con muy buen humor- y sobre todo regionalista, le gusta que el visitante hable con él y se interese por los pueblos que está conociendo. Es muy normal ver a los chamos regados por todos lados jugando en la arena de la playa o en cualquier cancha, también es común ver las sillitas de mimbre en las puertas de las casitas con los abuelos echando cuentos. 
Malecón de Caruao

Así es la Costa Verde de Vargas, un tesorito resguardado por el Ávila y por sus habitantes. Encantada de conocerla, menos mal que está super cerca de Caracas y puedo visitarla seguido. 

lunes, 21 de marzo de 2016

Cada quien tiene su propio Roraima.



Subir el Roraima por primera vez (febrero 2008) lo asumí como un reto, desde que me hicieron la propuesta lo viví de esa forma, sin embargo, cuando estuve en su cima todo cambió: mi forma de vivirlo, la manera en cómo veía la vida, lo que realmente sentía por mi país… Muchas cosas cambiaron. Antonio, un hermano Pemon, me dijo: “la persona que sube al Roraima baja siendo otra, la montaña te cambia”, definitivamente yo no fui la excepción.


Roraima

En Diciembre del 2014, tuve el chance de visitarlo de nuevo, pero en esta oportunidad para caerle a fotos, ya que me encontraba con un grupo de compañeros de la La Escuela Foto Arte donde me estoy formando como fotógrafa, era mi primer Destino FotoArte; entonces estando en su cima recordé las palabras de aquel hermano Pemón, y tuve una especie de regresión justo cuando me dispuse a disfrutar del amanecer; recordé mi infancia rodeada sólo de lo necesario para crecer, recordé mi época de colegio y liceo con esa adolescencia que te da y te quita, recordé el paso por la universidad que fue tan rápido pero tan cargado de tantas cosas, recordé los traumas que se me generaron por el hecho de tener una morfología física que no estaba acorde a mi edad, ni a mis actividades cotidianas, ni al entendimiento de esta sociedad, recordé los tropiezos económicos de mi Padre en su afán de que “no nos faltara nada” (y nos faltó su cariño que al final es lo que importa), recordé la enfermedad nefasta de mi Madre que le causó la muerte…

Amanecer en la Cima
Hubo en espacio en blanco y luego recordé en lo que el Roraima me convirtió la primera vez que lo subí, entonces a partir de ese lapso reviví los nacimientos de mis sobrinos quienes son la luz de mi vida, reviví mi graduación en la UCV, reviví la amistad y el primer amor de mi vida, reviví la sonrisa de mis alumnos cuando tuve la dicha de ser profesora, reviví el cariño de mi hermano, reviví cada viaje que he realizado por Venezuela, reviví la fuerza y la felicidad que me genera hacer fotografías, reviví la energía de Mi Madre… ¡Reviví!


Roraima


Al terminar esa regresión rompí a llorar de manera desenfrenada porque desaté mucha energía que tenía acumulada, energía que me hizo recordar cosas que no aceptaba para luego revivir todas las que necesitaba y así entender que la vida es todo lo que nosotros queremos que sea; fue entonces en ese momento en el que entendí cuánto ha cambiado mi vida desde que pisé la cima de ese Tepuy por primera vez, acepté el poder maravilloso del perdón, del agradecimiento y abrí mi alma a la regeneración total. 

A Roraima le debo mucho y siempre voy a querer volver, porque mi conexión con él es total. Fue mi primer Destino Foto Arte, el más importante para mi, y hasta ahora no he parado de viajar con la escuela; quedé enganchada de estas experiencias que te nutren y limpian el alma.


Amanecer desde la Base


Cada quien tiene su propio Roraima, éste momento es el mío.

jueves, 17 de marzo de 2016

Renacimiento...

El Amazonas es el pulmón del planeta, es una región inhóspita con un nivel de Diversidad Biológica me atrevo a decir que incalculable, con un verdor único y una vastedad que se te pierde de vista, es la cuna de las aguas del continente suramericano. En fin es un tesoro, pero lamentablemente muy amenazado por su nivel de riqueza en recursos naturales.

He tenido la dicha de visitar un pedacito de esa belleza dos veces, la última la hice en febrero de este año con mi escuela de fotografía y en compañía de excelentes profesores y maravillosos fotógrafos, a estos viajes los llaman los Destinos FotoArte, unas experiencias únicas.

Playa Caldero, rio Sipapo

Playa Caldero

Playa Caldero
Pasamos 4 días en la selva durmiendo en hamacas y fotografiando todo lo que nuestros ojos fueron capaces de observar, ese es uno de los objetivos de estas actividades, sin embargo, cuando visitas un lugar tan cargado de energía, tan limpio y virgen como éste es inevitable que se convierta en una experiencia de conexión interna, de introspección, de búsqueda y encuentro de paz. Las palabras quedan cortas para poder describir lo que se vive en lo personal en estos lugares.

Lo importante es que los fotógrafos tenemos la capacidad de mostrar en imágenes lo que nuestra alma dice a gritos y gracias a herramientas como las redes sociales podemos difundirlas y así poder explicar un poco más lo que se siente realizar un viaje de este tipo, donde tu alma queda expuesta para recargarse de la mejor vibra que existe en el planeta.

Rio Sipapo

Rio Sipapo
Conocí Boca de Autana, una comunidad pequeña de apenas unas tres o cuatro casas, y que tienen parte de su espacio adaptado para recibir a los visitantes, allí pasamos la primera noche. Aprendí de Michel, Oliver y Rayan, tres hermosos niños piaroa, el significado de que en la unión está la fuerza, entre los tres se organizan para cumplir con sus deberes como pescar, limpiar el pescado y jugar, porque son niños y ese es su mayor deber, y vaya que te lo muestran. En un lugar como Boca de Autana entiendes que la felicidad se genera dentro de ti y no por lo que tengas contigo.


Atardecer Boca de Autana

Vivienda Piaroa

Michel, Oliver y Rayan (de izq a der)

Columnas de Vivienda Piaroa

Oliver saltando al Rio Autana

Llegando a Ceguera
De allí fuimos a Ceguera, una comunidad donde su carta de presentación es tener al Autana Tepuy en el paisaje día y noche, llueva o no, allí está siempre derrochando elegancia e imponencia, haciéndote entender lo microscópico que es el ser humano. La leyenda del Árbol de la Vida tiene muchas versiones; porque como toda leyenda indígena cambia mucho según la apreciación que tenga el nativo de lo que sucedió y de lo que para él significa el tepuy, sin embargo en lo que todas las versiones comulgan es en que de allí salió todo lo que conocemos hoy día, imaginen entonces el nivel de energía que puede tener un lugar que sea caracterizado como “el génesis” de todo…increíble ¿verdad?, así es Ceguera, un lugar hermosísimo con unos pobladores reservados pero que cuando te acercas y conversas con ellos puedes sacarles mucho más que una sonrisa.
Vista de Ceguera

Familia de Piaroa de Ceguera



 Observar el Autana de noche con un cielo repleto de estrellas ha sido maravilloso, sobre todo porque la primera vez que realicé este viaje no lo vi. A veces para dormir en medio de esta desidia citadina cierro los ojos y coloco esa imagen en mi mente, me concentro y le agrego el sonido del río…es algo que hay que vivirlo para poder entenderlo.

Noche estrellada en Ceguera

Amanecer caminando la selva amazónica para subir a un mirador y observar su plenitud ha sido de las experiencias más íntimas que he tenido, a pesar de haberlo realizado con todos mis compañeros, fue en ese momento que me liberé de un pasado que estaba cargando sin necesidad haciéndome daño, atravesar la selva de madrugada donde sólo veía lo que mi linterna y la de mis compañeros alumbraban fue como estar en un túnel y sabes que no tienes opción de quedarte parado porque el peligro acecha en todos lados, tienes que seguir y seguir hasta que puedas ver la luz…

Así fue como viví esa caminata de madrugada, dejar todo pasado atrás de manera definitiva y seguir adelante, para poder disfrutar de como amanece la selva y todos los seres que habitan en ella, los sonidos, los colores, la luz. Fue un momento maravilloso y único que estoy segura cada uno de los que estábamos caminando por allí lo vivió a lo interno de manera distinta pero les sirvió.  Para mi fue reencontrarme de frente con mis miedos, ver la crudeza de lo que mi pasado me hacía y no tener opción sino soltarlo de una vez y seguir adelante para renacer, y que mejor lugar que éste para un renacimiento.

Todos observando
La última noche la pasamos en Boca de Sipapo, en casa de una familia que vive a orillas del río Sipapo y que disfruta de las noches estrelladas más espectaculares que se puedan ver en este país; allí compartimos algunas palabras de agradecimiento para los guías, los profesores y entre nosotros mismos. Luego me dispuse a disfrutar de esa noche acostada en la orillita del río, observando constelaciones, estrellas fugaces, satélites, planetas y hasta un pedazo de la vía láctea; esta es otra imagen que quedará en mi para siempre. Pasada la media noche una mujer piaroa de la comunidad se acercó al río para lavar ropa y entonaba cánticos en ese idioma, recordé de inmediato un episodio en Unatöy (Canaima) donde los pemones cantan de madrugada para agradecer y pedir por el día que viene, no sé qué los motiva a realizar estas actividades de madrugada, pero les puedo asegurar que escucharlos cantar te genera una paz que en pocos sitios vas a encontrar.


Noche en Boca de Sipapo
Así viví mi segunda visita al pulmón del planeta, pulmón que necesita de cuidados inmediatos porque si no terminará por desaparecer, es un lugar que se debe conocer y entender, es un lugar para sentirlo y vivirlo, es sin duda un lugar para el renacimiento de nuestra alma. Eso es Amazonas.

Autana con el Arcoirirs










lunes, 3 de agosto de 2015

MI CAMINO

La vida es algo tan complejo...para nada fácil, y se va armando según las decisiones que uno vaya tomando que a su vez estan directamente relacionadas con nuestra crianza..

Es increíble como las cosas han cambiado tanto y tan rápido..pero forma parte de la dinámica misma de la vida, dinámica que jamás se detiene..

Cuántas cosas he aprendido en los últimos meses..cosas de mi misma, de los demás, de mis amigos.

En fin.. Ahora estoy atravesando quizás el mejor momento para encontrarme y terminar de conocerme y eso jamás lo hubiese logrado si no cambiara drásticamente mi rutina.

Considero que he cambiado muchísimo y he aprendido mucho más desde que mi mamá se fue a otro plano, sin duda ese fue un punto de quiebre en el que la vida me dijo: 'o aprendes...o aprendes'. Y no porque mis padres no me hayan enseñado o criado bien..soy lo que soy gracias a ellos.. pero si me hacía falta madurar ciertos aspectos importantes para que luego de conocer y compartir con gente tan maravillosa y otra no tanto pues tomara el tiempo necesario para conocerme a mi misma.

Ese tiempo llegó desde enero de este año con el cambio de trabajo y rutina, con la decisión de casarme con la fotografía y con aprender a desapegarme de todo (todavía en proceso pero va bastante adelantado).

No tengo idea de lo que la vida me tiene preparado.. No sé si en realidad se prepara algo..lo que si se y tengo clarito es lo que yo quiero para mi vida y como me veo en los siguientes años.

Hace poco leí algo parecido a esto: no importa cuánto quieras lograr y aportar al mundo y a la gente que te rodea...si tu no logras ver las cosas de otra forma y ver las otras perspectivas es muy difícil que puedas lograr aportar algo porque nadie tiene la razón ni verdad absoluta.

Esto es lo que he aprendido desde hace poco más de año y medio. Nada más liberador que desapegarse de todo y entender que nada en la vida te pertenece ni siquiera el gas que respiras porque lo regresas a la atmosfera..lo mismo con la comida y hasta con tu cuerpo..

Lo que realmente es tuyo: El Alma, y es lo que debes cultivar para que por si sola se regenere... Cuando logras eso, puedes dejarle a quién te conozca (se lo merezca o no) un pedacito para que se nutran de tu energía, así aportas a la humanidad lo mejor que tienes sin desgastar tu centro, tu alma.

Este es Mi Camino!!

Diana Goncalves.

viernes, 24 de julio de 2015

Círculo Arekuna...Círculo de la vida!

Una travesía que inició en Kavanarú Den (Kavanayén) que significa: “lugar del gallito rojo”, de ahí sales en vehículo rústico hasta el puerto del río Karuay, dónde te consigues con el primer alboroto de agua con el mismo nombre Karuay Meru. Tomas una curiara en el puerto y te lanzas río abajo hasta llegar al Epöpa Meru (Salto Hueso) donde te espera Domitila con su campamento hermoso frente al salto y con las comodidades básicas: cocina y baño, muy cerca de ahí está un conuco al cual puedes llegar caminando, así conoces la cotidianidad del hermano pemón. Al día siguiente te montas de nuevo en curiara y te dejas llevar por el río, pasas par de rápidos donde debes bajarte para caminar por la selva y atravesarlos hasta que vuelves al río y sigues su curso hasta llegar a la entrada de Unatöi.
Karuay Meru
Instrumentos del conuco pemón

Niña Pemón

Unatöi significa “Sabana de la Tumba” es una pequeña pero hermosísima comunidad de pemones donde la calma, paz y tranquilidad son la orden del día no tienes civilización cerca sino a unas cuantas horas por río, un lugar donde tienes una visual en 360° de tepuyes, para donde voltees tienes uno. Los ancestros Arekuna que habitaron estas tierras libraron grandes batallas por el territorio, por eso tiene ese nombre porque allí fallecieron muchos indígenas. Luego de Unatöi visitas otra comunidad llamada Apauken, a la cual llegas también por curiara pero esta vez es remontando el río Mowak, esta comunidad es aún más pequeña que Unatöi, allí los pemones han logrado trabajar la tierra gracias a la elaboración de compost con los residuos orgánicos que generan diariamente, y tienen cultivados distintos árboles frutales que utilizan para su propia subsistencia. De Apaukén regresas a Kavanayen caminando, son como 4 horas de recorrido entre sabanas y selvas, donde consigues cualquier cantidad de tipos de hongos. 
Parte del Macizo de Chimantá

El Upuigma Tepü iluminado al amanecer

La iglesia pemón

La energía que te transmite el recorrido pareciera no ser de este mundo, el contacto directo con la cotidianidad y rutina del hermano pemón te hace entender lo simple que es su vida y lo complicada que tienes la tuya por todo lo que implica “vivir” en la ciudad. Cuando estás en contacto tan directo con ellos aprendes a respetar y entender absolutamente todo lo que significa ser pemón, aprendes a preparar su comida y probarla (casi toda basada en la Yuca), pasando por disfrutar sus rituales religiosos de madrugada para agradecer el día que empieza, entiendes el uso que le dan al agua la cual tienen a completa y total disponibilidad, entiendes hasta dónde ha llegado la evangelización porque también realizan una misa cristiana pero siempre al estilo pemón con cánticos en su idioma; todos estos son eventos que te mueven la fibra de forma muy profunda.
Cortando leña

Preparando Cachiri

Cocinando Tuma



Viajar es una experiencia de vida que enriquece cada pedazo de tu alma, sin duda alguna es la mejor manera de formarte como persona; y cuando digo viajar no me refiero al turismo común que te lleva a un determinado lugar para que disfrutes de ‘X’ servicio; me refiero al turismo real, el consciente, el que hace que aprendas y respetes a las personas y al sitio donde estás, ese turismo que es más una forma de ser y vivir que una actividad económica.


Amanecer en Unatöi
Atardecer en Unatöi
Realizar el Círculo Arekuna dejó en mi interior un profundo sentir de respeto hacia los hermanos pemón, su cultura, su forma de vida, más allá de lo hermoso del paisaje, convivir con ellos me hizo crecer. Al final eso es lo que siempre busco cuando viajo: crecer como persona y darle valor a lo que realmente importa.

Entender que la vida es tan simple como el recorrido de un círculo!


miércoles, 6 de mayo de 2015

NAIGUATÁ y su Velorio de la Cruz de Mayo!

NAIGUATÁ

Parroquia al este del estado Vargas, ubicada entre la extinta Carmen de Uria y Camuri Grande; es uno de los pocos abanicos fluviales que sobrevivió al desastre natural más fuerte en la historia contemporánea de nuestro país. Posee el punto de mayor altitud de la Cordillera de la Costa, el Pico Naiguatá con sus 2765 msnm, que sirve de punto limítrofe con el estado Miranda.

Vista de Naiguatá desde Pueblo Arriba

Naiguatá es un pueblo con muchísimas tradiciones, tienen fiestas durante todo el año pero las más significativas ocurren de febrero a junio; esta servidora tuvo la real dicha de asistir al Velorio de la Cruz de Mayo, gracias a la Escuela Foto Arte y al equipo de Ver y Asombrarse. Esta experiencia comenzó en la búsqueda de la Cruz, luego conocer parte de la hermandad con Ivonne a la cabeza, una mujer que afirma orgullosa tener 22 años vistiendo la Cruz y que lo seguirá haciendo mientras tenga vida (ese “mientras tenga vida” es lo que hace la diferencia de la permanencia en el tiempo de las tradiciones culturales, y ella lo tiene clarito).
Ivonne Merentes

Vistiendo a la Cruz

Si algo tienen los naiguatareños, es que les gusta que los visiten en sus fiestas, que se conozca lo que hacen, les encanta echarte todo el cuento de lo que se te ocurra preguntar; luego de que te ganas su confianza hasta puedes encaramarte en la Cruz y ayudar a ponerle sus flores hermosas que la visten; te brindan birras o ron (según lo que tengan a mano), definitivamente te hacen sentir como en casa, tanto así que  por momentos te olvidas de lo que vas a hacer y te lanzas a recordar cómo era eso de jugar “pelotica e’ goma” con unos niños del pueblo. Así de particular es Naiguatá.



Vistiendo a la Cruz

Ilario es un señor que tiene más de 40 años, y con esa sonrisota me soltó que sufrió un ACV hace unos "añitos" y dice que "Gracias a la Santísima Cruz" se curó y desde ese momento dedicó su vida a realizar trabajos sociales por y para su comunidad sobre todo dirigidos a los padres para que "sepan como criar a sus hijos y no se conviertan en malandros"; Ilario es un hermoso ejemplo de que cuando se quiere, se puede.

Ilario


Este par son primos, tienen "desde chamitos" tocando la fulía para la Cruz

El Velorio lo viví con asombro, sin duda, es mi primera experiencia en una tradición de este tipo y estaba prácticamente embrujada por observar cómo la gente disfrutaba, rezaba, bebía, cantaba sus versos, pedía, agradecía, y todo eso bajo el sonido de la fulia que es sumamente pegajoso y sublime, que llena el lugar de una energía devota hacia la Cruz que te envuelve, es el toque final para sentirte realmente parte de ese fiestón y ¿por qué no? pedirle a la Cruz lo que te provoque.

Inicia el Rezo del Santo Rosario

ARRANCA LA FULÍA


¿Y.. las fotos? hice un gran esfuerzo por captar lo que significó para mi Ver y Asombrarse con el Velorio de la Cruz de Mayo, pero en definitiva con esto entendí que tener una vivencia de este tipo pasa, de ser una experiencia fotográfica, a ser una hermosísima experiencia de vida; es dormirte con el sonido de la fulia en el cerebro y despertarte agradecida con la Divinidad por permitir que vivas cosas tan maravillosas como esta.
"ololeee lolee lolaaa..olole lole lolaaa"


Durante los versos en la Fulía, le piden, le agradecen y le rezan..


Naiguatá con su Velorio de la Cruz de Mayo, me dejó ese saborsito en el alma que difícilmente se me va a borrar de la mente; y esas ganas de siempre regresar para seguir disfrutando de sus tradiciones y de su gente bella y amable.